No se trata de echarle ganas

 

Hoy quiero decirte que si te sientes sobrepasada, que por más que lees e investigas sobre cómo organizarte, si has intentado una y otra y otra vez poner orden sin conseguirlo…

Si has seguido todas las recomendaciones (identificar prioridades, hacer bloques de actividades, diseñar rutina, fijarte objetivos realistas) y todo queda muy bonito en papel pero a la hora de llevarlo a cabo simplemente no puedes…

Si empiezas a sentirte un fracaso o no tienes ganas de hacer nada, si sientes que no puedes más que con lo más básico…

Es momento de parar y hacer una revisión. Puede haber algo más.

Soy enemiga de, en situaciones como las que te describo, dar ánimos, echar porras y decirte que tú puedes.

Eso es contraproducente, lo sé porque así me sentía yo. Te sientes peor porque nadie valida lo que sientes, todos tratan de darte ánimos y te dicen que tú puedes, que eres fuerte y que puedes con eso y más.

Crees que deberías poder y que lo que sucede es que eres incapaz e insuficiente, que eres un desastre, que eres mediocre, que tienes que cambiar tu actitud y echarle ganas.

No. Esto va más allá de actitud y «echarle ganas» ¡Aborrezco esa frase!

Puede ser que estés en una situación difícil, con demasiadas responsabilidades y nadie con quién contar. Puede ser que estés haciendo un esfuerzo sobrehumano y ¡claro! el cuerpo (y la mente) lo resienten.

También puede ser debido a una cuestión física (desequilibrio hormonal, hipotiroidismo) o a una cuestión mental (depresión, ansiedad, desorden neurológico).

Por favor, deja de pensar que tienes que ser mejor, que tienes que esforzarte más. ¡No! Se vale decir no puedo, se vale tirar la toalla.

Es el momento de dejar de romantizar la fuerza de la mujer y decir que una mujer todo lo puede. No en estas circunstancias. Es momento de parar y analizar. Es momento de enfrentar la realidad y tomar decisiones. Es duro, es difícil y doloroso, pero es necesario.

Puede ser que te des cuenta de que hay cosas que necesitas dejar de hacer y aceptar el precio a pagar por ello (disminución de ingresos económicos, distanciarte de familia o amigos, incluso separarte de tu pareja.)

Puede ser que te des cuenta de que necesitas ayuda profesional porque estás deprimida o tienes ansiedad.

Puede ser que te des cuenta que no tienes alternativa y debes continuar aún sintiendo toda esa carga, dejando atrás la culpa y sabiendo que haces lo mejor que puedes en este momento, y tal vez puedas empezar a trazar un plan y a ver algunas opciones a futuro.

No se trata de echarle ganas. Sabes que ya lo estás haciendo.

Te abrazo.

Roxy.

Una respuestahasta ahora.

  1. Rose dice:

    Excelente reflexión que va muy adhoc a mi momento. Bien dices, las ganas y energía están dándose..Muy importante tomar pausa y reevaluar dirección, métodos para el logro de objetivos diarios (las rocas). Te leo cada vez más y obtengo mucho de tus excelentes aportaciones. Mi admiración para ti. Mil gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: