Planea tu menú – Ahorra dinero y tiempo

Todos enfrentamos problemas a diario, nos sentimos presionados por algunas situaciones: presiones familiares, presiones sociales, presiones financieras, presión porque no nos alcanza el tiempo… Habrá situaciones que escapen de nuestro control y donde poco podamos hacer para detenerlas, pero hay otras en las que sí podemos  hacer algo para evitarlas o, al menos, disminuirlas.

Una parte de la vida que no podemos evitar es la relacionada con la alimentación y a menudo también es una fuente de preocupación.

Un rubro imprescindible en el presupuesto de toda familia es el destinado a los alimentos, y seguro es una buena parte de tus ingresos. Además del dinero invertimos tiempo – uno de nuestros recursos más valiosos – en preparar la comida.

Justamente la alimentación de nuestra familia es una de las áreas que está bajo nuestro control y donde podemos tomar acciones para enfrentar los problemas y superarlos.

Una de estas acciones es planear tu menú familiar. Probablemente te parezca innecesario, tedioso, demasiado «cuadrado»… vamos, que no crees que vaya contigo; sin embargo, te aseguro que tiene muchos beneficios. Hoy te hablaré de dos: ahorra dinero y tiempo. Muy buenos motivos, ¿no crees? ¿Quién no querría ahorrar tiempo y dinero?

1. Planear tu menú te ahorra tiempo.

Te levantas, vas a la cocina, abres el refri y te quedas allí parada pensando qué vas a preparar de desayunar o qué les vas a mandar de lunch a los niños. Se te ocurre algo, empiezas a sacar las cosas y te das cuenta que te falta un ingrediente 😨 ¡A pensar otra cosa!

En las mañanas apuradas esos minutos perdidos son muy valiosos; pueden hacer la diferencia entre llevar el lunch desde casa y tener que pasar a comprar algo en el camino, lo que implica más tiempo… y dinero.

Planear tu menú te da un sentido de orden y certidumbre porque sabes con anticipación lo que vas a cocinar y los ingredientes necesarios para hacerlo; así puedes asegurarte de tener todo lo que necesitas e ir directo a prepararlo. Te tardarás menos y sentirás que lo haces con más facilidad.

Tener tu menú planeado te evita viajes extra y de última hora al súper o a la tienda (más tiempo perdido que pudiste haber usado para algo más importante).

Por otro lado, al planear tu menú puedes aprovechar un rato el fin de semana o mientras tus hijos juegan o ven una película para avanzar en algunas actividades como picar fruta y vegetales y dejarlas listas para el día siguiente. También puedes cocinar doble porción de un platillo y congelarlo para otro día de la semana. Esto te ahorrará tiempo a futuro.

2. Planear tu menú te ahorra dinero.

El panorama que te describí en el punto anterior también tiene mucho que ver con el ahorro de dinero, pues al tener tu menú planeado por anticipado te evitas comprar  algo ya preparado que será más costoso que si lo hicieras en casa.

Por ejemplo: si no tienes nada planeado (ni te dio tiempo de ir a comprar ingredientes) para la cena y tu esposo ya está por llegar, la solución sería llamarle y pedirle que pase a comprar «algo» para cenar. Ese «algo» es un gasto que no estaba previsto y si haces la cuenta al mes, te puedes sorprender de la cantidad de dinero que se escapa por allí 😱 Y no puedo evitar mencionar que ese «algo» generalmente no es algo saludable 😟

Cuando planeas tu menú puedes aprovechar ingredientes que ya tienes en casa, eso significa que tu lista de compras será menor y que irás a comprar con una lista escrita (no en tu cabeza) únicamente lo que necesitas; esto evitará que compres cosas que no vas a utilizar o cosas que ya tienes en casa.

Además evitarás las salidas extras al super o a la tienda, por lo que ahorrarás gasolina o el dinero del transporte público; también puedes ahorrar dinero al no caer en compras por impulso que son muy comunes cuando vas  toda apurada y con los pensamientos revueltos pensando en que se te hace tarde y que tienes que hacer rápido de comer.

Parte de planear tu menú es revisar periódicamente tu despensa y refrigerador para saber lo que hay y puedas aprovechar esa comida antes de que se eche a perder (más dinero ahorrado: la comida echada a perder es dinero tirado a la basura).

Y sobre el mismo tema, puedes aprovechar las sobras o los «poquitos» para preparar otro platillo o incluso puedes incluir en tu planeación un día de «buffet»; o sea, sacas todos los poquitos que quedaron y que cada quien se sirva a su gusto.

No pongas más excusas y ponte manos a la obra; haz algo para enfrentar las situaciones sobre las que sí tienes control. Toma al toro por los cuernos, planea tu menú y ahorra tiempo y dinero.

Si no tienes idea de cómo empezar o quieres mejorar tus habilidades de planeación de menús, inscríbete a mi programa intensivo online PLANEA TU MENÚ.

Publicar Etiquetados con, ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: