¿Realmente funciona el Bullet Journal?

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El post de hoy surgió a raíz de un comentario que me dejaron en el post Bullet Journal- qué es y cómo se usa. La persona que lo dejó me pregunta mi opinión sobre estos dos artículos:

  1. El primero es del blog de un diseñador donde explica por qué el BuJo no funcionó para él.
  2. El segundo es del blog de una empresa que vende un sistema de gestión de tareas y listas. En el artículo dan sus «razones» de por qué las herramientas analógicas apestan no funcionan.

He de decir que el segundo artículo me pareció tendencioso y no me gustó el tono que usó la persona que lo escribió. Suena más como un ataque a la competencia que como una explicación de los inconvenientes de usar herramientas de organización analógicas.

En cambio, el primer artículo muestra la opinión de una persona que usa otro sistema de organización, que se tomó el tiempo de investigar y probar el BuJo por un par de semanas y pudo darse cuenta que no funciona para él.

Haciendo un resumen de ambos, los argumentos que dan los autores de los artículos respecto a por qué el BuJo no funciona son:

  • Falta de flexibilidad: el papel es una limitante  al quedarse sin espacio o dejar hojas en blanco.
  • No permite priorizar: al escribir toda la lista de tareas juntas no se puede priorizar y el uso de los bullets puede resultar confuso.
  • Incomodidad de escribir en una libreta: es necesario usar las dos manos para escribir lo cual es incómodo por ejemplo si vas caminando o en el transporte público y tienes una idea que no quieres perder. Es más fácil escribir en el celular.
  • No se puede compartir: Lo cual es complicado para el trabajo colaborativo. Es mejor cuando tienes tus notas en la nube y las puedes compartir con otras personas.
  • Requiere demasiada disciplina: en cuanto aumenten los niveles de estrés es seguro que se deje de usar.
  • Escritura ilegible: no entender lo que escribes a mano y perder tiempo tratando de descrifrar tu propia letra.
  • Toma demasiado tiempo: escribir a mano, buscar alguna nota en particular es más fácil en sistemas digitales, lleva tiempo el revisar y migrar tareas de un día a otro.
  • Las ideas y tareas se quedan olvidadas: probablemente jamás volverás a leer ese cuaderno.
  • Uso de otro sistema de organización: si ya estás cómodo con otro sistema que te funciona, que te permite ser productivo, no vale la pena invertir tiempo en probar otro.

Aquí lo que yo pienso respecto a cada punto:

  • El BuJo es sumamente flexible. Es lo que me fascinó de este sistema, que se adapta totalmente a las necesidades y estilo de cada persona. Al contrario de lo que dice el artículo, no se desperdicia nada de papel; para una rara como yo, eso es una maravilla porque vas creando diariamente.Si un día tienes muchas tareas te extiendes todo lo que necesites. Si un día fue corto y te sobra espacio en la hoja, puedes empezar a escribir el siguiente día de inmediato, a diferencia de las agendas y organizadores ya impresos en donde al menos yo sí me siento limitada.
  • Sí se puede priorizar. En cualquier sistema de organización es importante priorizar, al planificar la semana o el día nos fijamos objetivos y definimos en qué nos vamos a enfocar, cuáles son las tareas más importantes.
    Eso, en el BuJo, se puede identificar de distintas maneras: con un * que indica prioridad o de cualquier otro modo que cada quien elija, por ejemplo con otro color, con mayúsculas, poniéndolo al principio de la lista, subrayándolo o con «marquito rojo, pa’que resalte» (¿quién recuerda esta parte de un comercial de hace algunos años?) Incluso hay quienes hacen un apartado especial en su weekly spread (registro semanal) para anotar sus prioridades de esa semana y luego, se van repartiendo en el daily spread (registro diario).
  • Incomodidad de escribir en una libreta. Le doy algo de razón, es incómodo escribir cuando vas caminando; sería más fácil sacar el celular y escribir ahí o grabar una nota de voz. En mi caso, ambas cosas pueden ser difíciles cuando mi celular y BuJo están en mi bolsa y llevo a dos niños de la mano o cuando voy conduciendo. Usar un medio digital no es un seguro contra perder buenas ideas.
  • Requiere demasiada disciplina. La disciplina es necesaria en cualquier sistema de organización y en cualquier hábito que quieras formar. En los días en que he estado estresada, mi BuJo ha sido mi salvación y he logrado completar mis prioridades de esos días sin volverme loca. Para mí, usar el BuJo ha sido una forma de regresar a ser disciplinada, a tener conciencia de lo que es importante.
  • Escritura ilegible. Un buen punto. Si no entiendes ni lo que tú mismo escribes o no te gusta escribir a mano; mejor usar una herramienta digital que te funcione :D
  • No toma tanto tiempo como parece. Yo también tecleo más rápido de lo que escribo a mano, pero prefiero el BuJo a una herramienta digital para organizarme.  Me lleva acaso 10-15 minutos al día sentarme a revisar el día anterior y hacer mi registro para el día que empieza (yo lo hago por la mañana); mientras tanto me tomo un café y disfruto enormemente ese momento. ¿Realmente 15 minutos es una eternidad? 
    Ryder Carrol, el creador del sistema, dice precisamente que el tener que migrar las tareas manualmente permite que reflexionemos si vale la pena escribirlas nuevamente o no; si no queremos ni escribirla otra vez es que probablemente no sea tan importante.
    Por otro lado, mi BuJo no es solamente mi organizador sino que me sirve para relajarme, para pasar un buen rato el fin de semana haciendo mis cuadrículas, y un ratito a diario usando algo de color. No me considero una persona creativa; sin embargo, mi BuJo me permite echar a andar un poquito mi creatividad y divertirme coloreando y decorando a mi manera.
    En cuanto a la búsqueda de una nota en particular, tampoco toma más de unos segundos ir al índice a buscar la página en la que está lo que necesitamos.
  • Las ideas y tareas se quedan olvidadas. Justo eso es lo que a mí me pasa con las herramientas digitales =P Las escribo y se me olvida que están ahí. No vuelvo a tocar la laptop y si me llega un recordatorio al celular le doy dismiss y me olvido. Con mi BuJo, al tenerlo abierto todo el día en la mesa, voy viendo qué ya hice y qué no; es un recordatorio constante.
    No sé qué vaya a pasar con mi libreta actual una vez que la termine. ¿La conservaré? ¿Conservaré solamente algunas hojas? ¿Le tomaré fotos a todo, las subiré a la nube y luego me desharé de la libreta? Eso es lo más probable.
  • Estar habituado a otro sistema. Este punto es al que no tengo nada que replicar. Si estás a gusto con el sistema que usas actualmente, te funciona, te está dando resultados; no es necesario cambiar. A menos que realmente te llame la atención un nuevo método, podrías intentar y ver qué tal te sientes.

En mi caso, el BuJo me ha servido para concentrar en un solo lugar otros sistemas de organización. No nada más es llevar un cuaderno donde anotar todo sin ton ni son. Para mí, ha sido la mejor solución para tener todo lo que necesito a la mano y bien organizado, de una forma visible y donde puedo consultar los progresos.

De lo que estoy convencida es de que el BuJo no es para todas las personas. Hay quienes se sienten como peces en el agua con herramientas digitales y yo, por más que lo he intentado, simplemente no me siento a gusto y no les saco provecho.

¿Tú qué prefieres: sistema analógico, sistema digital o un mix?

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10 respuestashasta ahora.

  1. Dulcia dice:

    He probado , creo, todas las herramientas digitales que existen de lista de tareas, gestor de proyectos, etc. Pagas o gratis. Lindas diseñadas o antiguas.

    Desde hace 2 meses uso el Bullet Journal non-stop.

    Primero y más que nada es porque puedo adaptarlo a como yo estoy organizada mentalmente. Que una herramienta digital , a menos que la programe (juro que pense en aprender Ruby o alguno similar para hacerlo) no puedo. Existen varias que son similares ,pero la verdad es que la libertad que me da el papel no lo tienen otras.

    Yo uso otras herramientas para compartir. Y no tengo problemas en volver a escribir. O sacarle una foto y compartirla.

    En este caso yo digo que usaria un sistema mix. En papel para mis cosas personales, y en digital para otras cosas personales (como enlaces y articulos webs) y para compartir tareas.

    • Roxy dice:

      ¡Somos del mismo equipo Dul! Siempre había tenido ganas de usar un cuaderno «en forma» para organizarme porque los papelitos sueltos no son una buena opción. Lo que hizo la diferencia con el BuJo es el índice; fue lo que dio paz a mi alma jajajaja A pesar de tener todo en un mismo lugar hay una forma de saber dónde está cada cosa.

      Y para compartir, pues claro que hay formas. Nadie va a poder editar pero compartir, se puede ;)

  2. luciana dice:

    También probé varias cosas. A mí lo que más me funciona es el papel.
    Tengo una libretita para listas rápidas y recordatorios del día, otra para anotar recetas y cosas que veo en Internet, un cuadernillo para estudiar y otro para mis clientes.
    Finalmente, uso mi BuJo y me gusta que no desperdicio nada, que tengo la semana a la vista, que al diseñarlo yo misma estoy en contacto permanente con la agenda y sé que es lo que tengo que hacer semana a semana. ;)

    • Roxy dice:

      Coincido contigo, Luciana. El irlo diseñando a diario ¡es una maravilla! y lo de no desperdiciar nada ¡uff! es genial. Eso es algo que me fastidia y una de las razones por las que abandoné otras agendas y organizadores. Me choca ver espacio vacío o no tener espacio suficiente según necesite.

  3. Yo escribo más rápido en la compu que a mano, pero los recordatorios y agenda los uso en el cel, y en el cel es mucho más lento escribir. Solamente me sirven las alarmas y recordatorios del cel, de una cita, de levantarme y de preparar todo para la rutina de sueño. Fuera de eso, un cuaderno es mucho mejor, hay muchos artículos que hablan sobre cómo cuando escribes a mano puedes recordar mejor lo que escribiste, y si te quedas sin electricidad, también te va a paralizar la vida si dependes totalmente de lo electrónico.
    «Requiere demasiada disciplina» —suena a que prefieren quedarse de flojos, si no lo quieren escribir, tampoco van a querer realizar la actividad!!! no es el sistema de organización el problema!!

    • Roxy dice:

      ¡Exacto! Al menos yo, si no lo escribo a mano, no lo hago consciente. Por eso no me funciona lo digital, ¡porque se me olvida! Con los recordatorios me pasa igual que a ti; solamente que sea algo que tengo que hacer en ese momento, lo hago. De lo contrario le doy dismiss y se va al infinito.

  4. Macky dice:

    Sirva este como otro comentario de la efectividad del bullet journal. Este mes que estuve tan ocupada ni lo voltée a ver porque me quería hacer mensa, pero esta semana en partícular que estuvo tan llena de compromisos fue mi salvación hacer el weekly spread.

  5. Carlix dice:

    La vrdad es que teía intentando comenzar a llevar un BUjo desde que empezó el año y siempre terminaba postponiendolo porque siempre terminaba poniendo alguna excusa (en Santiago de Chile no se coneguian las libretas punteadas y si las coseguía eran muy costosas, la papelería tambien es algo cara y mis habilidades como dibujante daban asco); hasta que alguien en la oficina me regaló una libreta de linea y me dieron un set de destacadores; me dije de dejaría las excusas y terminaría de probar a ver que tal…. Ha sido una de las mejores elecciones de mi vida porque me gusta como puedo ir planeando todo (a pesar de ser super desordenada) e incluso me permite llevar mi diario, planificador y una especie de skechtbook en un solo lugar. Me desestresa muchísimo sentarme a hacerlo e incluso he practicado algunos doodles y dibujos simples y me ayuda a mantenerme concentrada. Y eso le da un plus con respecto a los planificadores y diarios digitales que he intentado miles de veces de usar con regularidad.

    • Roxy dice:

      ¡Qué bueno que empezaste Carlix! He visto que varias personas se detienen justo por lo que comentas y me parece que el concepto de BuJo se ha desvirtuado. Para tener un BuJo no hace falta mas que un cuaderno cualquiera y un bolígrafo.

      Así como lo usas es justo lo que propone Ryder Carroll: herramienta para organizarse, un lugar para escribir tus pensamientos y un cuaderno de bocetos.

      Estoy de acuerdo contigo que el plus del BuJo es que sirve para desestresarse y practicar el enfoque de nuestra atención.

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