Remedios caseros para dolor de garganta

 

De niña padecí mucho de la garganta: irritación, dolor, inflamación e infección de las amígdalas… ahora, aunque no me enfermo tan seguido – afortunadamente – sigue apareciendo este malestar de vez en cuando.

Enfermarse de la garganta puede ser muy molesto; especialmente cuando usas tu voz como instrumento de trabajo. Me pasó en varias ocasiones cuando daba clases en prepa y, obviamente, era necesario que hablara. También recuerdo una vez, hace unos años, en que tenía la garganta bien irritada y empecé con tos un día antes de que diera una teleconferencia. La más reciente fue hace unas semanas y coincidió con que tenía programa de radio. ¡Puff!

Hoy quiero compartir contigo algunos remedios caseros para el dolor de garganta.

Naranja asada

Es muy fácil.

Se pone a asar la naranja con cáscara directamente al fuego.  La cáscara se quemará y se abrirá (pueden escurrir unas gotitas de jugo). Pártela por la mitad, ponle miel de abeja y usa una cuchara para comerla lo más calentita que puedas.

Cojín de semillas

Coloca un cojín de semillas o un pañito tibio en tu garganta. Se siente muy confortable y un gran alivio.

Gárgaras

Puedes hacer gárgaras con agua salada tibia, jugo de sábila (aloe vera) o con agua tibia y dos cucharadas de vinagre de manzana.

Miel con limón

Es tal vez el remedio más popular.  Simplemente mezcla dos cucharadas de miel de abeja con el jugo de un limón y tómalo. No recomendable para niños menores de un año.

Té de mi mamá.

Es mi favorito; a pesar de lo que puedas pensar, sabe delicioso.

Pon a hervir una taza de agua y agrega canela, cebolla y ajo, también puedes añadir un trocito de jengire. Sírvelo y agrega limón y miel de abeja. No es recomendable durante el embarazo.

Jarabe de ajo, cebolla y rábano.

Te aseguro que no sabe mal.

Corta en trocitos una cebolla chica, dos dientes de ajo y 5 rábanos pequeños.  Ponlo al fuego en un recipiente con una taza de agua. Deja que hierva durante 10 minutos. Deja que se enfríe un poco y filtra utilizando un paño de algodón. Mide cuánta cantidad de líquido tienes y agrega la misma cantidad de miel. Pon la mezcla a baño maría durante 20 minutos mezclando suavemente de vez en cuando. Guarda en un frasco de vidrio

Se sugiere usar 1 cucharada 3 veces por día en los adultos y una cucharadita 3 veces al día para  los niños. No es recomendable para niños menores de un año.

La poción.

Así le llama Belén =)  Al paso del tiempo el sabor se va haciendo más fuerte; a pesar de eso, a Belén le gusta y hasta me la pide cuando se siente mal. Mi esposo jamás la ha querido ni siquiera probar… ¡hombres!

Te sugiero hacerla con anticipación ya que necesita reposo. Así podrás tenerla lista cuando sea necesaria.

Mezcla 1/2 taza de miel con 1/4 taza de vinagre de manzana. Agrega 5 ajos pelados y 1/2 cebolla picada. Deja macerar durante 24 horas al menos. Toma dos cucharadas tres veces al día.

Puedes conservarla durante algunos meses; eso sí, sabrá más fuerte.

¿Conoces otros remedios caseros? ¿Cuáles usas? Compártelos aquí abajo, en los comentarios.

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